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Entrenar en el agua los últimos días de verano

Entrenar en el agua

Entrenar en el agua para mantener los músculos, el estado de ánimo e incrementar las amistades alejados del estrés🍍es sentirse NAT🍍.

Entrenar en el agua es una de las actividades más terapéuticas que puedes realizar, porque ofrece cierto tipo de resistencia natural.

Además disfrutarás de los últimos días de verano o incluso en otoño, lo que significa una motivación extra para desestresarte o mejorar tu ánimo.

Los aeróbicos acuáticos o las clases de hidrogimnasia desarrollan cardio, fuerza y​​resistencia; además de ser suaves para tus articulaciones, se desarrollan en un ambiente fresco y relajante.

Entrenar en el agua entonces no solo te permitirá cambiar y estimular tus músculos mientras descansas, sino también te dará esa estimulación mental, muy necesaria para reducir las calorías que has cogido en el verano.

Entrenar en el agua es refrescante mientras quemas calorías

Si lo haces en clima frío puede no parecerte tan atractivo, sin embargo aprovechar el buen clima, te permite mantenerte activo y fresco.

Entrenar en el agua puede cambiar tu visión sobre hacer ejercicios.

Entrenar en el agua es fresco y refrescante, especialmente sabiendo que no estás luchando con el calor.

Además la combinación de ejercicios de fuerza y ​​cardio con la resistencia al agua en el ejercicio acuático, asegura que tu cuerpo está realizando un entrenamiento completo.

Dependiendo de la actividad, peso (incluyendo pesos adicionales como mancuernas y cinturones de peso), temperatura del agua, volumen y flotabilidad, tu cuerpo puede quemar entre 400 a 500 calorías o más en una hora en el agua.

En el agua puedes hacer hidrocombate, hidrocardio, hidrospinning, hidrofit, hidropower o el tipo de entrenamiento que deseas.

Todo depende de tu voluntad y las opciones que tienes en tu localidad, ya sea en verano o en clima frío.

Entrenar en el agua

Entrenar en el agua: “más fuerza muscular”

El  agua es un producto natural que fluye y cambia constantemente y, como tal, puede ser muy impredecible en tus movimientos.

Dado que el agua fluye en múltiples direcciones, la resistencia en la piscina puede variar de cuatro a 42 veces más que la del aire.

De hecho, un  estudio realizado en 2007 encontró que después de 12 semanas de entrenar en el agua, los participantes de las clases de hidrogimnasia habían logrado ganancias significativas en fuerza, flexibilidad y agilidad (1).

Entrenar en el agua: “resistencia y flexibilidad”

A  diferencia de las pesas tradicionales, que requieren que el cuerpo humano empuje y tire contra el peso más la gravedad, la resistencia del agua es una resistencia más natural.

Esta resistencia requiere que el cuerpo se esfuerce a través del agua en lugar de contra ella, lo que también te motivará para llegar a los objetivos.

Como tu cuerpo está sujeto a la resistencia del agua durante el ejercicio aeróbico, que requiere movimiento en varias direcciones mientras te ajustas al empuje y tirón del agua, tus articulaciones aumentan naturalmente su rango de movimiento.

Según una publicación científica, entrenar en el agua produce un aumento significativo en la flexibilidad sobre la terapia aeróbica convencional, sobre todo en mujeres y personas adultas (2).

Entrenar en el agua: “seguridad articular”

Es  posible que no te des cuenta, pero el impacto tradicional que colocas en tus articulaciones durante un «entrenamiento en tierra», puede ser agotador.

Al entrenar en el agua, la flotabilidad ayuda a eliminar parte del impacto que causas en tu cuerpo, debido a tu propio peso de agua.

En términos sencillos, tu cuerpo no está sujeto a la gravedad en el agua, por lo tanto, el impacto que tienen tus articulaciones cuando, por ejemplo, se mueven en el agua, no es igual al impacto cuando se mueven sobre la tierra.

  • Alivias la presión ejercida sobre tus articulaciones, reduciendo el desgaste.
  • Reduces las posibilidades de llegar a tener artritis o tratarla.
  • En ciertos casos, mejoras la calidad de vida al reducir los dolores propios del sistema músculo-articular cuando empiezas a hacer ejercicio.

Además, si actualmente te encuentras en rehabilitación física, la hidrogimnasia o terapias en el agua es particularmente efectivo para ti.

Aliviando tu estrés y ansiedad

No hay nada más relajante que ver cuerpos de agua en movimiento y esto puede ser una de las actividades que ayudan a aliviar el estrés y mejorar la calidad de vida.

Pero estar en  el agua puede ser igual de relajante; un estudio realizado en 2019 encontró que el ejercicio acuático disminuyó significativamente la ansiedad y los estados de ánimo negativos, mejorando el estado mental (3).

Por otro lado, la resistencia al agua no es solo una característica de flotabilidad para ayudar a trabajar tus músculos.

  • La presión del agua también funciona con la sangre y permite que el flujo sanguíneo circule de manera más efectiva por todo tu cuerpo.
  • El efecto directo es reducir de manera efectiva tu presión arterial y, a la larga, disminuye tu frecuencia cardíaca en reposo.

Este beneficio significa que tu corazón al entrenar en el agua mantiene su productividad mientras pones menos estrés sobre él.

Entrenar en el agua para socializar

Los  aeróbicos acuáticos no se limitan a ningún grupo de edad o nivel de habilidad, por lo tanto, son una de las actividades de unión más populares entre amigos y familiares.

Entrenar en el agua atrae a todas las edades, incluso al inicio del otoño, puesto que las piscinas acondicionadas te permiten disfrutar y compartir esos momentos, que siempre son reconfortantes, sobre todo este año, posterior al confinamiento.

Pues bien, mantener un nivel moderado de condición física, elevando el buen humor y las relaciones sociales de manera refrescante y divertida, puede ser la opción válida si sigues evitando salir a ejercitarte en clima cálido o templado.

¿Te proteges del sol si vas a nadar a la playa o a una piscina?.