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Cuida tus huesos en cada estación

Mantener una alimentación adecuada, hacer ejercicios y tomas las medidas adecuadas en invierno mientras se cuida los huesos 🍍es sentirse NAT🍍.

Mientras el termómetro baja y las temperaturas se mantienen frías, podrían aparecer los dolores en los huesos y las articulaciones.

Sin embargo, aunque no hay evidencia científica que relacione el clima con los dolores corporales, se entiende que durante el clima frío y seco, los músculos y las articulaciones se endurecen y causan dolor.

Ahora, con el invierno el pleno auge, es imperativo que cuides tus huesos y para que sepas cómo hacerlo, te brindamos información clave para hacerlo.

Cómo afecta el frio a los huesos

El calor mejora la circulación y mantiene bien nutridos todos tus tejidos, pero el clima frío puede provocar una disminución de la circulación sanguínea; si no eres lo suficientemente activo físicamente, esto provoca un aumento del dolor.

Otra cosa que puede afectar el aumento del dolor de huesos, es la deficiencia de vitamina D, un problema típico en invierno  por la falta de exposición a la luz solar.

Por qué duelen los huesos

El aumento del dolor en las articulaciones y los huesos generalmente indica que podrías estar sufriendo de artritis, principalmente, artritis inflamatoria.

Si afecta a varias articulaciones, y si tienes rigidez en los dedos por la mañana temprano y dolor en los tobillos, es hora de consultar a un especialista. Es posible que debas someterte a algunas radiografías y análisis de sangre para descartar dicha afección.

Los alimentos para la salud ósea

La salud ósea es un equilibrio entre muchos factores, siendo los actores clave el calcio y la vitamina D.

  • Para mantener tus  huesos sanos, debes concentrarte en consumir  productos ricos en calcio como los  lácteos, panificados integrales, hortalizas verdes, los frutos secos y algunos pescados como sardinas.
  • Consume, así mismo, una cantidad adecuada de vitamina D, la cual es necesaria para absorber el calcio. Los alimentos más ricos en vitamina D son los pescados azules y los lácteos, aunque la fuente ideal es la luz solar, ya que los alimentos aportan una cantidad mínima de esta vitamina.

Prefiere los alimentos saludables y evitar los alimentos grasos, porque esto te  ayudará a perder el exceso de peso, disminuyendo así la carga en tus articulaciones afectadas y, en última instancia, reduciendo el dolor de huesos.

Si es necesario, debes considerar tomar suplementos de vitamina D, pero bajo control médico y una vez que se verificaron tus niveles en sangre.

Las lesiones, ¿qué hacer?

Si has tenido alguna  lesión, sabes que el frio del invierno provoca más dolor, debido a la rigidez y sequedad de los tejidos y huesos.

  • En este caso, debes asegurarte de que tu cuerpo se mantenga caliente con capas de ropa, incluidos guantes y calcetines, si es necesario.
  • También es necesario mejorar tus niveles de hidratación, ya que incluso una deshidratación leve puede volverte sensible al dolor.

Prueba usando agua tibia para aliviar el dolor de tu lesión, por ejemplo, algo tan simple como sumergir tus tobillos en un balde lleno de agua tibia.

Además, el aceite de pescado, rico en ácidos grasos Omega-3, por tanto reduce el nivel de inflamación y posiblemente el dolor.

Es posible  mantener tu cuerpo relajado, usando masajes ocasionales con aceite caliente, y otras esencias, para:

  • Mantener aliviados tus tejidos,  huesos y articulaciones.
  • Proporcionar un momento de calma y confort mental y físico.

No olvides que mantenerte saludable en invierno, lo que implica cuidar también tu sistema óseo y articulaciones. Por otro lado, intenta practicar algún deporte o continuar con tus sesiones de ejercicios habituales, ¡tu cuerpo te lo agradecerá!.

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